No dejes que una relación tan importante como es el vinculo con tus hijos se base en tus miedos y reacciones primaras ante tus temores.

Es habitual encontrarnos miedos que provienen de nuestros padre, madre o familiares así como de nuestro entorno más cercano, sociedad o religión. Éstos miedos y muchas otras variables presentes en nuestra forma de criar se hacen presentes cuando llegamos a la ma-pa-ternidad. Es un momento vital en el que suele aflorar muchos aspectos internos que creíamos superados o que no conocíamos de nosotres mismes. Es una etapa en la que luces y sombras de nuestro «yo» salten a flote. En terapia, puedes cuestionar éstos «códigos» grabados de manera inconsciente para traerlos a la conciencia, valorarlos y poder decidir si son adecuados para tu vida, situación y momento, o crees conveniente modificarlos para poder llevar una vida más sana y lena.

Realizar este proceso no es fácil pero sí posible, con esfuerzo, paciencia y alguien que te guíe y acompañe en el camino. ¿Te lanzas?